Metodología
Antes de tocar una herramienta, entendemos dónde se rompe tu negocio.
La tecnología sin estrategia es gasto. La estrategia con tecnología es ventaja.
El diagnóstico
Seis ejes. Todos apuntan al mismo lugar: tus ventas.
Usamos un diagnóstico de espina de pescado sobre un solo efecto —tus ventas actuales— porque el problema casi nunca está donde duele, sino en el eje que lo alimenta.
Entorno competitivo
Contra quién compites de verdad, no contra quién crees que compites.
Reputación online
Qué encuentra un cliente cuando te busca antes de llamarte.
Voz del cliente
Lo que tus clientes dicen cuando no estás en la sala.
Tecnología
Qué compraste, qué usas y qué está costando sin devolver nada.
Procesos
Dónde se atora el trabajo y quién es el único que sabe destaparlo.
KPIs y OKRs
Qué estás midiendo, qué no, y qué decisiones tomas a ciegas.
El efecto que analizamos
Tus ventas actuales
El proceso
Seis pasos. Ninguno se salta.
Este es el orden en el que trabajamos, y es el mismo con un negocio de doce empleados que con una operación de once millones de clientes. Lo que cambia es la escala, no el método.
Si alguien te propone empezar por el paso cuatro, te está vendiendo una herramienta.
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Inmersión y diagnóstico
Entramos a tu operación y la vemos de punta a punta, sobre los seis ejes de arriba.
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Análisis y segmentación de clientes
Quién te deja dinero, quién te lo quita, quién se está yendo y quién podría comprarte más.
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Voz del cliente
Escuchamos directo lo que tus clientes viven al comprarte y al necesitarte después.
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Ejecución
Cerramos la distancia entre cómo opera tu negocio hoy y cómo debería operar.
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Hallazgos, recomendaciones y acompañamiento
Te decimos qué encontramos, qué ajustar y acompañamos a tu equipo mientras lo adopta.
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Plan de medición y seguimiento
Qué se movió, cuánto, y qué significa eso en pesos. Con fecha de corte.
De dónde sale la información
No adivinamos. Preguntamos, medimos y vamos a verlo.
Entrevistas
Dirección, mandos medios y la gente que hace el trabajo todos los días. Las tres versiones nunca coinciden, y ahí está el hallazgo.
Tus datos y tus sistemas
Lo que ya registras aunque nadie lo mire, sesiones con tus proveedores de tecnología y análisis de la información disponible.
Campo y mercado
Visitas a tus instalaciones, investigación de tu entorno competitivo y de lo que se dice de ti en línea.
Por qué importa el orden
No empezamos por la herramienta.
Empezamos por el cuello de botella.
La diferencia entre un consultor y un diagnóstico es que el consultor llega con una respuesta y el diagnóstico llega con preguntas.
Cuando se empieza al revés, pasa lo de siempre: compras una plataforma para un problema que no tenías, tu equipo no la adopta, y a los seis meses estás pagando una licencia que nadie abre.
Esa es la decoración tecnológica. Y es carísima.
El método empieza con una llamada.
Treinta minutos para ver, con tus propias palabras, en cuál de los seis ejes está tu cuello de botella.